Trazabilidad de alérgenos: cómo demostrar ante una inspección o reclamación los alérgenos de tus platos
El historial de cambios fechado y atribuido de cada plato: qué es, por qué importa legalmente y cómo se genera sin hacer nada extra.

Un jueves por la tarde te llama un inspector de sanidad. O, peor, te escribe un abogado en nombre de un comensal que dice haber sufrido una reacción alérgica. La primera pregunta que van a hacerte no es si el plato tenía gluten o lactosa. La pregunta es: ¿qué ponía en tu carta ese día? ¿Qué declarabas sobre los alérgenos de ese plato en ese momento concreto? Si no tienes una respuesta documentada y fechada, tu palabra contra la del inspector o del comensal pesa poco.
El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de los 14 alérgenos de declaración obligatoria. Su desarrollo en España, a través del Real Decreto 126/2015, aclara que esa información debe existir en soporte consultable y actualizarse cuando cambia el menú. Lo que la normativa no resuelve es cómo demuestras que la tenías correcta el día concreto en que alguien te lo discute. Eso ya depende de si tienes o no un registro.
Este artículo explica qué es el historial de trazabilidad de alérgenos, cómo se genera, qué contiene exactamente un informe PDF de cambios, y por qué importa legalmente tener ese rastro fechado y atribuido. Incluye también el matiz que no debe perderse de vista: la trazabilidad prueba lo que declarabas, sea correcto o incorrecto. Hacerla bien sigue siendo responsabilidad del restaurador.
. La normativa puede haberse actualizado: consulta siempre la fuente oficial en el BOE o contacta con tu Comunidad Autónoma.
Lo que explica este artículo
- •Por qué la normativa da por supuesta la trazabilidad, aunque no la exija expresamente.
- •Qué contiene exactamente el informe PDF de historial de alérgenos.
- •Qué diferencia hay entre tener los alérgenos bien y poder demostrarlo ante un inspector o abogado.
- •El matiz crítico: el historial documenta lo que declarabas, no lo que deberías declarar.
Qué es la trazabilidad de alérgenos y por qué la normativa la da por supuesta
El Reglamento (UE) 1169/2011 exige que la información de alérgenos sea correcta y esté disponible. Pero hay algo que la norma presupone y que muchos restauradores no tienen claro: esa información cambia. Los menús cambian. Los proveedores cambian. Una receta se reformula. Y cada vez que cambia algo que afecta a los alérgenos de un plato, la obligación de declarar correctamente sigue en pie para esa versión nueva.
La trazabilidad es, simplemente, poder responder a la pregunta «¿qué declarabas sobre este plato en esta fecha?» con algo más que un recuerdo o una estimación.
La obligación estática que en realidad es dinámica
Muchos restauradores piensan en la documentación de alérgenos como algo que se hace una vez y ya está. Un documento que se entrega a sanidad y se archiva. La realidad es otra. Cada cambio de menú, cada cambio de proveedor, cada plato de temporada que entra o sale es una actualización de la información que estás obligado a mantener al día. Si en enero tu salsa de tomate no llevaba apio y en marzo cambias de marca y la nueva sí lleva apio, los platos afectados tienen una declaración de alérgenos distinta desde ese momento.
Sin un registro de esos cambios, demostrar qué declarabas en una fecha concreta se convierte en un problema de memoria. Y la memoria es frágil, especialmente en un negocio con rotación de platos y de personal.
Para entender qué obliga exactamente la normativa en cada punto, la guía completa de alérgenos para restaurantes cubre los 14 alérgenos, los formatos admitidos y cómo crear la documentación correctamente.

Cómo funciona el historial de cambios, en lenguaje de restaurante
No hay que entender nada de tecnología para usar esto. La idea es sencilla.
Cada vez que se edita un plato en el panel de Alergenu, sea el nombre, la descripción, el precio, la disponibilidad, los extras o los alérgenos, el sistema apunta automáticamente en un registro interno: qué cambió, a qué hora exacta del servidor, y quién lo cambió. La hora la pone el servidor, no el restaurador. Eso significa que no se puede modificar después del hecho.
Ese registro existe desde el primer cambio. Sin que nadie tenga que pulsar «guardar versión» ni acordarse de hacer nada extra.
Qué contiene el informe PDF
Cuando el restaurador quiere consultar ese historial, va a la sección «Historial PDF» del panel, elige el plato que le interesa, y el sistema genera un documento PDF. El documento incluye:
El informe contiene
- Cabecera con el nombre del restaurante, el propietario y el logo.
- Fechas: creación del plato en el sistema y fecha y hora exactas de generación del informe.
- Una entrada por versión en orden cronológico, con la etiqueta «Cambio 1 de N», «Cambio 2 de N», etc., con fecha y el nombre de la persona que hizo el cambio.
- Estado completo del plato en cada versión: nombre, categoría, descripción, precio, disponibilidad, extras y el bloque de alérgenos desglosado en tres estados: «Contiene», «Trazas» y «Revisado sin presencia».
- •Campos modificados resaltados, con una línea que indica, por ejemplo, «Campos modificados: alérgenos, precio».
- Pie de página legal en todas las páginas y numeración.
El resultado es un documento que puede imprimirse o guardarse en digital. Recoge la vida entera de un plato desde que se creó en el sistema.
El pie legal del PDF, literal
El documento incluye en el pie de todas las páginas el siguiente texto:
«Documento generado automáticamente por Alergenu. Los datos reflejan el estado del plato en el momento indicado. Este informe no sustituye la obligación del operador de empresa alimentaria de mantener actualizada la información sobre alérgenos conforme al Reglamento (UE) 1169/2011.»
Ese pie no es decorativo. Define exactamente qué es y qué no es el documento. Conviene leerlo y entenderlo antes de usarlo en cualquier contexto formal.
Por qué importa ante una inspección o una reclamación
Lo que significa «demostrar diligencia»
En derecho alimentario se habla de «debida diligencia». Significa que hiciste lo que se esperaba de ti: informaste correctamente, mantuviste los datos actualizados, y puedes demostrarlo. Haber actuado bien no es suficiente si no puedes acreditarlo.
Un historial de cambios fechado y atribuido da justo eso. Demuestra que el día X tu carta decía que ese plato contenía gluten y trazas de frutos secos. Que cuando cambiaste de proveedor y reformulaste el plato, actualizaste los alérgenos en la fecha Y. Que hubo actualizaciones concretas, en fechas concretas, hechas por personas concretas. Eso, en una situación complicada, marca la diferencia entre estar expuesto y tener algo con que defenderte.
Ante una inspección de sanidad
Los inspectores comprueban que la información de alérgenos es correcta, accesible y está actualizada. Con el historial puedes mostrarles la evolución completa de cada plato: quién hizo cada cambio, cuándo, y en qué estado quedaron los alérgenos tras cada edición.
Decirle a un inspector «yo siempre lo tengo bien» pesa poco. Enseñarle un documento con fechas, personas y cambios marcados pesa bastante más. Para entender qué puede exigir un inspector en detalle y cómo funciona el proceso sancionador, el artículo sobre multas y sanciones por alérgenos lo recoge con cuantías exactas.

Ante una reclamación de un comensal
Si un cliente dice haber sufrido una reacción y señala a un plato concreto, la discusión inicial va a ser sobre qué declaraba ese plato el día de la visita. Con el historial puedes ir al registro de esa fecha, generar el PDF correspondiente, y mostrar exactamente qué alérgenos figuraban ese día.
Puede que el PDF te proteja porque demuestra que declarabas correctamente el alérgeno. Puede que revele que en esa fecha había un error. En cualquier caso, tienes datos objetivos sobre los que trabajar.
El matiz que no debe perderse de vista
El historial documenta lo que declarabas. Si tenías los alérgenos mal, el historial documenta que los tenías mal. No es un escudo. No te exime de la obligación de mantener la información correcta y actualizada en todo momento.
El valor real está en esto: si mantienes los alérgenos actualizados cada vez que cambia un plato o un proveedor, el historial recoge ese trabajo y te permite demostrarlo cuando alguien lo pone en duda. Hace tu trabajo más fácil de probar, pero el trabajo lo sigues haciendo tú.
Situaciones concretas en que el historial tiene sentido
Para que no quede en abstracto:
- Cambio de proveedor. Tu proveedor habitual de pan avisa de que ha cambiado la harina y el pan ya no tiene trazas de soja. Actualizas el plato. Tres meses después, el proveedor cambia de nuevo. El historial recoge cada una de esas actualizaciones, con fecha y estado exacto de los alérgenos declarados en cada etapa.
- Varios empleados con acceso al panel. Si alguien del equipo también gestiona la carta, el historial registra quién hizo cada cambio. Si algún día aparece una modificación que no recuerdas haber autorizado, puedes ver exactamente quién y cuándo.
- Una queja que llega tarde. Las reclamaciones llegan a veces semanas o meses después de la visita. La memoria es frágil y los menús cambian. El historial permite reconstruir el estado de un plato en una fecha concreta, sin aproximaciones.
- Carta con muchos platos y mucha rotación. En un restaurante con menú de temporada o plato del día, los cambios se acumulan. Mantener en la cabeza el historial de alérgenos de cada plato es imposible. El sistema lo recoge sin que tengas que pensarlo.
Qué relación tiene esto con la normativa de información alimentaria
La normativa de información alimentaria para restaurantes establece la obligación de informar, pero no define qué sistema de registro debe llevar el restaurador internamente. La normativa no obliga a tener un historial de cambios; obliga a tener la información correcta y accesible en cada momento.
El historial de trazabilidad es la forma de demostrar que esa obligación se ha cumplido de forma continuada, versión a versión. Aporta evidencia donde la normativa solo exige resultado.

La respuesta depende de si tienes o no un registro
Si alguna vez tienes que responder ante un inspector o ante un abogado sobre qué declarabas sobre los alérgenos de un plato en una fecha concreta, la respuesta depende de si tienes o no un registro. No de si tienes buena memoria, ni de si confías en haber hecho las cosas bien.
Alergenu lleva ese registro automáticamente, versión a versión, con fecha de servidor y nombre de usuario, cada vez que se edita un plato. Sin pasos extra, sin configuración adicional. Cuando lo necesitas, generas el PDF desde el panel.
Conforme al Reglamento (UE) 1169/2011 y el Real Decreto 126/2015.