Carta de alérgenos para restaurantes: todo lo que necesitas saber y hacer
Normativa, los 14 alérgenos, cómo crear la carta y qué errores evitar. Todo en un mismo sitio.

Desde diciembre de 2014, informar sobre alérgenos no es una opción para los restaurantes en España. Es una obligación legal que aplica a cualquier establecimiento que sirva comida preparada, sin importar el tamaño ni el tipo de negocio.
Esta guía recoge todo lo que necesitas saber: qué exige exactamente la normativa, cuáles son los 14 alérgenos de declaración obligatoria, cómo construir tu carta paso a paso y qué pasa si no lo haces. Sin tecnicismos. Sin rodeos.
Estos son tus 3 obligaciones legales respecto a los alérgenos
El Reglamento (UE) 1169/2011 reconoce tres formas legales de informar al cliente sobre alérgenos. Puedes elegir una o combinarlas, pero debes cumplir al menos una de forma documentada.
Por escrito en la carta o el menú
La opción más directa y la que más confianza genera. Integra la información de alérgenos junto a cada plato o como documento adjunto a la carta principal.
En un documento separado accesible en el local
Puede ser un dossier, un tablón o una carpeta disponible en la barra o en la sala. Tiene que estar a mano cuando un cliente lo pida, no guardado en la trastienda.
Por vía digital o electrónica
Un sistema QR, una pantalla o una plataforma digital son válidos siempre que el cliente pueda consultarlos en el momento y el sistema esté disponible durante todo el horario de servicio.
Hay un matiz importante que muchos restauradores desconocen: la información verbal está permitida, pero solo si existe un documento escrito o electrónico de respaldo que el personal pueda consultar en cualquier momento y que Sanidad pueda revisar en una inspección. Decirlo de palabra sin ningún papel detrás no cumple la ley.
Los 14 alérgenos de declaración obligatoria
Hay muchas alergias, pero la ley europea ha seleccionado 14 ingredientes que son los que causan la mayoría de los problemas. Estos son los que obligatoriamente tienes que avisar si los usas en tus platos.
Gluten
Trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut. Pan, pasta, rebozados, salsas espesadas con harina.
Crustáceos
Gambas, langostinos, cangrejos. Arroces, fideuàs, caldos de marisco.
Huevo
Yema, clara, huevo en polvo. Mayonesas, tortillas, repostería, rebozados.
Pescado
Bacalao, anchoas, boquerones. Ensaladas con anchoa, platos en salsa, boquerones en vinagre.
Cacahuetes
Cacahuete y derivados. Salsas asiáticas, algunos postres.
Soja
Proteína y lecitina de soja. Embutidos, salsas de soja, preparados cárnicos.
Lácteos
Leche, mantequilla, nata, queso, suero de leche. Bechamel, salsas de nata, postres.
Frutos de cáscara
Almendras, avellanas, nueces, anacardos, pacanas, nueces de Brasil, pistachos, macadamia. Postres, turrones, romesco, pesto.
Apio
Tallo, raíz y semillas. Caldos, ensaladas, salsas tipo remoulade.
Mostaza
Semillas, polvo, pasta. Aderezos, salsas para carnes, marinados.
Sésamo
Semillas, aceite de sésamo, tahini. Pan de hamburguesa, hummus, ensaladas.
Dióxido de azufre y sulfitos
En concentraciones superiores a 10 mg/kg o 10 mg/L. Vino, cava, conservas de frutas, crustáceos conservados, salsas de vino, frutas en almíbar.
Altramuces
Harina y semillas. Algunos panes sin gluten, aperitivos.
Moluscos
Mejillones, almejas, calamares, pulpo. Arroces, paellas, salpicones.
Croquetas de jamón
ContieneLlevan harina, leche y huevo en la receta.
Patatas fritas
TrazasFritas en el mismo aceite que las croquetas.
“Contiene” significa que el ingrediente está presente de forma intencionada en la receta. “Puede contener trazas de X” significa que puede haber contaminación cruzada por compartir equipos, superficies o entorno de producción con alimentos que sí lo contienen.
Usar “puede contener trazas de todos los alérgenos” en todos los platos de forma sistemática no es una solución legal. Desde la perspectiva de Sanidad, esa práctica anula la utilidad de la información para el cliente alérgico y puede considerarse incumplimiento. La ley exige información útil, no descargos de responsabilidad genéricos.
La regla práctica: declara “contiene” cuando está en la receta; declara “trazas” solo cuando existe un riesgo real de contaminación cruzada identificado en tu proceso, no como cobertura general.

Ya sabes qué alérgenos hay que vigilar. El siguiente paso es construir la carta de tu restaurante: cómo identificar los alérgenos en cada plato, qué formato usar y cómo mantenerla actualizada.
Cómo crear tu carta paso a pasoCómo crear tu carta de alérgenos paso a paso
Crear la carta de alérgenos no requiere ser nutricionista ni contratar a nadie externo. Es un proceso sistemático que cualquier restaurador puede hacer con lo que ya tiene en su cocina: el menú, las fichas de proveedores y algo de tiempo para ordenar la información.
Inventariar todos los platos del menú
No solo los platos principales. Las guarniciones, salsas, aderezos y elaboraciones secundarias también forman parte de lo que sirves. Un cliente con alergia al gluten necesita saber si la salsa de acompañamiento lleva harina, no solo si el plato principal la lleva.
Identificar los alérgenos en cada ingrediente
Para cada ingrediente, consulta la ficha técnica del proveedor o la etiqueta del producto envasado. Los proveedores están obligados a proporcionarte esa información si se la pides. Si un proveedor no puede darte la información de alérgenos de sus productos, es una señal de alarma.
Construir la matriz alérgenos × platos
Una tabla donde cada fila es un plato y cada columna es uno de los 14 alérgenos. Marca con una X los que están presentes. Esta es la base de tu carta.
Elegir el formato de presentación
La ley te da flexibilidad. Puedes integrar la información en la carta impresa, tener un documento separado disponible en la barra, usar un sistema digital o QR, o una combinación de formatos. Lo que no puedes es depender solo de la información verbal.
Mantenerla actualizada
Cada vez que cambia el menú o cambias de proveedor, la carta de alérgenos debe actualizarse. Una carta desactualizada es tan problemática como no tener ninguna.
Si buscas un punto de partida concreto, puedes descargar nuestra plantilla de carta de alérgenos gratis y adaptarla a los platos de tu negocio.
Los errores más frecuentes y cómo evitarlos
La mayoría de los restaurantes que tienen un problema con Sanidad no es por mala fe. Es porque cometieron errores evitables que, vistos desde fuera, parecen obvios pero desde dentro del día a día del negocio son fáciles de pasar por alto.
Informar solo de palabra, sin ningún documento escrito de respaldo
El empleado sabe qué lleva cada plato y lo dice cuando le preguntan. Parece suficiente. No lo es. Si Sanidad entra y no hay ningún documento (ni digital ni en papel) que respalde esa información, el establecimiento incumple la ley independientemente de lo que diga el personal.
Cómo se evita: Tener siempre un documento (aunque sea una hoja impresa con la tabla de alérgenos) disponible para el personal y para quien lo solicite.
Usar una plantilla genérica de internet sin adaptarla
Descargaste una plantilla bonita con los 14 alérgenos y la pusiste en la carta. Pero la plantilla tiene platos inventados que no son los tuyos, o simplemente está vacía. Una plantilla no rellena con los platos reales de tu negocio no cumple la obligación legal.
Cómo se evita: La plantilla es un punto de partida. La información final tiene que reflejar exactamente lo que sirves.
No actualizar la carta cuando cambia el menú de temporada
Tienes la carta perfectamente hecha para el menú de invierno. Llega la primavera, cambias cuatro platos, y la carta de alérgenos sigue siendo la de diciembre. Ese desfase es un incumplimiento aunque la carta original fuera perfecta.
Cómo se evita: Incorporar la revisión de la carta de alérgenos en el proceso de cambio de menú, no como una tarea separada.
Escribir "puede contener trazas de todos los alérgenos" en cada plato
Es el comodín que parece cubrirlo todo y no cubre nada. Si todos tus platos "pueden contener trazas de todos los alérgenos", la información es inútil para alguien con una alergia real. Sanidad puede considerar que no estás cumpliendo el requisito de información útil al consumidor.
Cómo se evita: Usar "puede contener trazas" solo cuando existe un riesgo real identificado de contaminación cruzada, y ser específico sobre qué alérgeno.
No incluir guarniciones, salsas ni elaboraciones secundarias
La paella está perfectamente documentada. Pero la alioli que la acompaña por defecto lleva huevo y no aparece en la carta de alérgenos. O el pan de la cesta lleva sésamo. Lo que sirves al cliente es el plato completo tal como llega a la mesa, y todo eso forma parte de la obligación de informar.
Cómo se evita: Inventariar el plato tal como se sirve al cliente, no solo el plato principal de la receta.
Tener la carta de alérgenos en un cajón
Existe, está actualizada, es correcta. Pero está guardada en la trastienda y ni el personal sabe dónde está. Si un cliente la pide y no aparece en treinta segundos, el establecimiento está incumpliendo la obligación de disponibilidad.
Cómo se evita: La carta de alérgenos debe estar accesible en el punto de servicio (barra, sala, caja), no archivada.
El error más caro no es no tener la carta. Es tener una que no refleja lo que realmente se sirve.
Sanciones por no cumplir la normativa
El régimen sancionador en materia de seguridad alimentaria está regulado por la Ley 17/2011, de 5 de julio, de Seguridad Alimentaria y Nutrición (LOSSEAR). Esta ley establece tres categorías de infracciones y sus rangos de sanción económica correspondientes.
| Tipo | Rango | Ejemplos típicos |
|---|---|---|
| Leve | Hasta 5.000 € | Deficiencias menores en la presentación de la información, documento no accesible en el momento de la inspección. |
| Grave | 5.001 € – 20.000 € | Información incompleta o inadecuada que afecta a consumidores con alergias, carta desactualizada con cambios relevantes. |
| Muy grave | 20.001 € – 600.000 € | Daño real a la salud de un consumidor alérgico, reincidencia en incumplimientos graves. Puede acarrear cierre temporal hasta 5 años. |
Última revisión: mayo 2026. Fuente: Ley 17/2011, artículo 51 (LOSSEAR). Consultar texto vigente en BOE.
Sanción administrativa vs responsabilidad civil
- La sanción administrativa es la multa que impone la administración sanitaria autonómica por incumplir la normativa. Se puede producir aunque no haya habido ningún incidente con un cliente.
- La responsabilidad civil se activa si un cliente sufre una reacción alérgica en el establecimiento y puede demostrarse que la causa fue la falta o inexactitud de la información de alérgenos. Puede reclamarse judicialmente con independencia de la sanción administrativa.
Qué mira el inspector cuando entra
- ¿Existe algún documento de alérgenos? Da igual el formato: impreso, digital, tablón. Lo primero que verifica es si hay algún sistema de información.
- ¿Está accesible? El personal sabe dónde está y puede mostrarlo en el momento. No está guardado en un cajón.
- ¿El personal sabe responder a una consulta de alérgenos? No hace falta que se sepan de memoria los 14 alérgenos de cada plato. Hace falta que sepan dónde consultar la información y cómo responder.
- ¿La información es coherente con lo que se sirve? El inspector puede cotejar la carta con los ingredientes reales de un plato. Si hay contradicción, es una señal de alerta.
Gestión de alérgenos según el tipo de negocio
La obligación legal es la misma para todos. Pero los retos prácticos son muy distintos según el tipo de negocio. La casuística de una pastelería artesana no tiene nada que ver con la de una empresa de catering o un restaurante que cambia el menú cada día.

Pastelerías y panaderías
El reto principal en pastelerías no es declarar los alérgenos de cada producto: es gestionar la contaminación cruzada en un obrador donde se trabaja simultáneamente con gluten, frutos de cáscara, lácteos y huevo en el mismo espacio y con los mismos utensilios. Declarar “puede contener trazas” no resuelve el problema si no hay protocolos claros que minimicen ese riesgo real.
Además, los productos expuestos en vitrina sin envasar entran directamente dentro del ámbito del Reglamento 1169/2011. Cada pieza de pastelería, cada pan artesano y cada producto de bollería requiere información de alérgenos visible o accesible.
Catering y eventos
En catering, el desafío es la variabilidad: la carta de alérgenos cambia con cada evento. Un menú de boda no es el mismo que un menú de empresa, y ninguno de los dos será igual al siguiente evento. Eso complica el control documental: no puedes tener una carta estática y olvidarte.
La gestión de alérgenos en catering requiere un proceso por evento: documentar el menú, verificar los alérgenos de cada elaboración, tener esa información disponible el día del servicio para el equipo y para los asistentes que lo necesiten.
Restaurantes con menú del día
Es uno de los formatos con mayor rotación de platos. El menú del día cambia a diario (en muchos casos se escribe en una pizarra cada mañana), y con él debería cambiar también la información de alérgenos disponible para ese servicio.
Este es el formato que genera más incumplimientos no intencionados: el restaurador tiene la carta de alérgenos de los platos de carta, pero cuando improvisa un menú del día con producto fresco, no siempre actualiza la información en paralelo. El resultado es una carta de alérgenos que no corresponde con lo que se sirve ese día.
La solución no es burocracia pesada. Es tener un proceso ágil: una plantilla actualizable por servicio, una checklist rápida antes de abrir, y personal informado de los platos del día y sus alérgenos.
Recursos y guías sobre alérgenos
Normativa de alérgenos 1169/2011
Qué exige exactamente la ley europea y el RD 126/2015.
Guía paso a pasoCómo hacer la carta de alérgenos
Proceso completo desde el inventario hasta la publicación.
Recurso descargablePlantilla Excel gratuita
Empieza con una plantilla lista para rellenar.
Los 14 alérgenos uno a unoPróximamente
Qué son, dónde se esconden y cómo gestionarlos en cocina.
Multas y sanciones
Cuánto te puede costar no tener la carta y qué revisa el inspector.
Por sectorAlérgenos en pastelerías y panaderías
Casuística específica del obrador y la vitrina.
Alérgenos en catering y eventosPróximamente
Cómo gestionar el menú variable de bodas y eventos.
Alérgenos en restaurantes con menú del díaPróximamente
Cómo mantener la carta cuando el menú rota a diario.
¿No sabes por dónde empezar?
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Conforme al Reglamento (UE) 1169/2011 y al Real Decreto 126/2015.